Dos semanas después de que Faye Peraya se sentara frente a los medios y contara su versión, Nine Stars Studios hizo lo mismo. El 22 de noviembre de 2025, P’Wan — fundadora de la empresa — ofreció una conferencia de prensa larga, detallada y, en varios momentos, inesperadamente honesta sobre lo que salió mal. No vino a desmentir todo. Vino a contar su versión, y eso es algo distinto.
El fandom ya había tomado partido. Como suele pasar.
Lo primero que llama la atención de la conferencia de P’Wan es que no empieza atacando. Empieza admitiéndolo: Nine Stars funcionó durante años como una familia, y eso fue un error. Trajo amigos, conocidos, fans de sus propias artistas, gente sin las habilidades que el trabajo requería. “Los errores se pasaban por alto porque éramos cercanos”, dijo. “Constantemente escuchaba los sentimientos de todos — lo que cada persona sentía, quería o esperaba. Y eso hizo que el sistema no fuera realmente un sistema.”
Es un diagnóstico bastante lúcido para alguien que supuestamente es la villana de la historia. Reconoce que la estructura era caótica, que ella era el punto de intervención para cada problema grande o pequeño, y que eso no es cómo funciona una empresa. A finales de 2024 contrató un CEO interino con experiencia en startups del Reino Unido para reestructurar todo. Para cuando explotó la controversia pública, ya estaban en medio de una reorganización interna.
Sobre separar a la pareja: “¿Tiene algún sentido?”
La acusación que más circuló en redes — que NineStar intentó deliberadamente separar a FayeYoko — es la que P’Wan rechaza con más energía, y con un argumento que es difícil de ignorar: en el mercado GL, separar una pareja es el error más costoso que puede cometer una empresa. No gradualmente — en picada inmediata. “Nunca tendría absolutamente ningún sentido hacer algo así”, dijo, y presentó contratos que demostraban trabajo asegurado para la dupla hasta mediados de 2025.
También puso el daño en números: la empresa tuvo que pagar compensaciones y cancelar proyectos valuados en más de ocho cifras después de la controversia. Alrededor del 80% de los trabajos de Yoko fueron cancelados — los ya anunciados y los que todavía no habían salido a la luz. “El daño está en decenas de millones — y no en las decenas bajas”, dijo cuando le preguntaron cómo estaba la empresa. “Puede que ya se haya derrumbado.”
Si la intención era destruir la pareja, el resultado fue destruirse a sí mismas también. Ese cálculo no cierra.
El contrato del 22 de diciembre
Faye contó que le presentaron un contrato nuevo con instrucción de firmarlo ese mismo día, y que tras revisarlo decidió que el anterior era más justo. P’Wan da su versión: el cambio principal del nuevo contrato era que las artistas podrían aceptar trabajos individuales directamente, sin comisión para la empresa. Los trabajos en pareja seguirían pasando por NineStar, pero los solos serían completamente de ellas. Lo presentó como una concesión, no como una trampa.
Las negociaciones no llegaron a ningún lado. El contrato original siguió vigente. Y Faye se fue.
Sobre el 4 Elements — el proyecto donde Faye dijo haberse enterado de su exclusión al mismo tiempo que el público — P’Wan da una explicación diferente: NineStar pidió retirarse voluntariamente porque en ese momento la empresa enfrentaba demasiados problemas internos y no quería que eso afectara a una producción tan grande. La decisión de retirarse fue de ellas, no una imposición externa. Lo que no aclara del todo es por qué Faye no fue informada directamente.
La psicóloga, el fanmeeting y la pregunta que dividió al fandom
El episodio de la reunión con psicóloga — que en la conferencia de Faye sonó como una maniobra para preparar a las artistas para la separación — tiene otra lectura en la versión de P’Wan. Dice que Nine Stars tiene psicólogo de empresa desde sus inicios, que ella misma ve uno, y que las sesiones eran voluntarias y parte del bienestar laboral. Confirma que la sesión antes del fanmeeting no fue la primera. Sobre la pregunta específica que supuestamente hizo la psicóloga — si las artistas podían imaginarse trabajando por separado — dice que no estuvo presente y que por ética profesional nunca pudo acceder al contenido de las sesiones.
La parte más inesperada de la conferencia es cuando P’Wan habla de lo que vivió desde que estalló la controversia. Campañas de desinformación coordinadas con cuentas de diseño idéntico. Amenazas de muerte. Personas siguiéndola hasta su casa y su lugar de trabajo. Su familia investigada. “He vivido entre maldiciones, amenazas y acoso”, dijo. “Al principio pensé que con el tiempo se apagaría. No fue así.”
No lo dice para pedir compasión — lo dice para anunciar acciones legales. Las artistas autorizaron a la empresa a proceder contra todas las cuentas involucradas. La empresa tiene evidencia registrada. Y P’Wan fue bastante clara: esta vez van hasta las últimas consecuencias.
El caso FayeYoko-NineStar es de esos donde ninguna versión alcanza para explicarlo todo, y las dos juntas tampoco. Hay una ruptura entre Faye y Yoko que P’Wan ubica en mayo de 2025, durante la filmación del episodio 7 de Blank temporada 2, y sobre la cual se negó a dar detalles. Hay fallas de comunicación que ambas partes reconocen pero describen de forma diferente. Hay una empresa que admite haber funcionado mal durante años y que pagó un precio enorme por eso.
Lo que P’Wan no puede explicar — y no lo intenta — es por qué Yoko dejó de responder los mensajes de Faye en febrero. Eso sigue siendo el principio de todo, y nadie lo dijo del todo.

