En febrero de 2025, el fandom del GL tailandés hizo algo que raramente hace con tanta coordinación y contundencia: se organizó contra una empresa. El objetivo era Nine Star Studios — la productora detrás de Blank The Series y del ship FayeYoko — y el hashtag era #StandAgainstNinestar.
Para entender por qué, hay que ir un poco más atrás.
Nine Star Studios fue fundada en agosto de 2023 y ganó visibilidad internacional de forma casi inmediata gracias al éxito masivo de Blank The Series. Faye Peraya y Yoko Apasra construyeron una química que el fandom bautizó FayeYoko y que se convirtió en uno de los ships más seguidos de Asia en cuestión de meses. Dos temporadas, premios, giras internacionales por Filipinas, Corea y Taiwán. Nine Stars capitalizó ese éxito — y después, según el fandom, empezó a tomar decisiones que lo destruyeron.
Las acusaciones que detonaron el boicot fueron concretas y documentadas. La empresa había empezado a separar a FayeYoko profesionalmente en el momento de mayor popularidad del dúo. La exclusión de Faye del proyecto 4 Elements — sin comunicárselo a ella directamente, enterándose al mismo tiempo que el público — fue el punto de quiebre. A eso se sumaron eventos internacionales prometidos que nunca se realizaron, incluyendo un fan meeting en Vietnam cuyo proceso de comunicación con la empresa simplemente se cortó, y otro en Brasil que organizadores locales confirmaron que no pudo concretarse por respuestas insuficientes e inconsistentes de Nine Stars.
El cuadro interno no era mejor. Renuncias masivas del personal por conflictos internos, el nombramiento como CEO interina de Nani Nitinavakorn — quien, según reportes, carecía de experiencia en la industria del entretenimiento — y una serie de irregularidades financieras que incluyeron el registro de varias empresas nuevas en poco tiempo con objetivos poco claros, además de reportes que vinculaban a la dueña de la empresa con actividades relacionadas a criptomonedas.
La respuesta del fandom fue inmediata y global. Fans chinas enviaron camiones de protesta por las calles de Bangkok. Se lanzó una campaña coordinada de unfollows masivos en todas las plataformas. Las fanbases internacionales emitieron un comunicado conjunto el 20 de febrero declarando su apoyo a las artistas y su oposición a cualquier acción que dañara su relación. Una petición en Change.org pidiendo que liberaran a Yoko sin penalidades económicas superó las 14.000 firmas. Los hashtags “NineStar Goes Down” y “No More Nine Star” llegaron al top 10 mundial en X de forma consistente — algo que ningún otro movimiento de boicot del fandom tailandés había logrado mantener con esa regularidad.
La empresa también bloqueó activamente oportunidades para sus propias artistas. Ambas fueron invitadas a un evento de Bulgari — solo apareció una. El equipo de producción de 4 Elements criticó públicamente el manejo de Nine Stars cuando la empresa intentó reemplazar a una de las artistas del proyecto: cuando el equipo se opuso y defendió mantener a las dos, Nine Stars retiró a ambas. Productoras externas como Moongdoo Production anunciaron públicamente que cortaban vínculos con la empresa. Un productor musical que había trabajado con Nine Stars declaró que no volvería a colaborar con ellos.
El 13 de marzo de 2025, Nine Stars organizó una conferencia de prensa de emergencia. Lo que debería haber sido un espacio para responder las preguntas del fandom sobre gestión y transparencia se convirtió en algo muy diferente: la empresa permitió que Yoko — visiblemente afectada, llorando — hablara sobre asuntos personales mientras los dueños de la empresa reían a su lado. El fandom lo registró todo. El contraste entre la angustia de Yoko y la indiferencia visible de la dirección fue lo que más circuló en redes, y terminó de consolidar la imagen pública de la empresa de forma irreversible.
A todo eso se sumó un dato que el fandom tomó como validación colectiva: el 31 de mayo de 2025, en pleno boicot, FayeYoko ganó el premio “Pride Popular Sapphic Series Star” en Bangkok Pride 2025 con más de 20 millones de votos — coordinados completamente por el fandom, sin ningún apoyo de Nine Stars. La empresa que había intentado separar al dúo vio cómo sus fans le demostraban que el vínculo seguía intacto, con un número que ninguna campaña oficial podría haber generado.

